Según Sergio Della Pergola, miembro del Jewish People Policy Planning Institute, de muchas influencia en los gobiernos conservadores estadounidense e israelí, el nuevo partido de Ariel Sharon basará su próxima campaña electoral en un nuevo plan de paz que sustituye aquella vieja fórmula de ‘tierra a cambio de paz’, por otra más ambiciosa y realista al mismo tiempo: dos pueblos, dos territorios.
En declaraciones al periódico italiano Avvenire, Della Pergola adelanta que el plan, bautizado ‘Kadima’ (Adelante) supone ceder un triángulo territorial al este de Tel Aviv, habitado por población mayoriaria árabe, más una parte de Galilea en las mismas circunstancias demográficas (con un total de 500.000 habitantes árabes), a cambio de algunas áreas de Cisjordania donde viven 60.000 colonos hebreos.
Jerusalén permanecería bajo administración judía, pero con sectores bajo jurisdicción palestina en un modelo que se inspira en la existencia del Vaticano dentro de Roma.