El Papa Benedicto XVI recibirá en audiencia general el próximo 12 de enero a miles de miembros de la organización Camino Neocatecumental, a la que el Vaticano acaba de pedir que abandonen algunas de sus orginales prácticas litúrgicas, como la comunión sentados alrededor de una mesa con pan y vino reales, la celebración de la misa el sábado por la tarde, y las intervenciones de fieles antes de la homilía y con su mismo rango. Antes de la cita papal, cientos de sacerdotes ‘kikos’ -como se conoce coloquialmente a sus miembros, del nombre de uno de sus dos fundadores, los españoles Kiko Argüello y Carmen Hernández- se reunirán para analizar las medidas en una institución religiosa cercana a a Roma. El portavoz internacional de los ‘kikos’ ha declarado que aceptan encantados las directrices y que en realidad son más bien un refrendo que una cortapisa.